LA Séptima era Madrid

Ya está hecho. No debería escribir sobre ello pues no aporta nada a lo que ya he realizado, como digo siempre, y en el blog hablo siempre de sensaciones nuevas… pero era mi “PRIMER MADRID”, y eso aunque no sea novedoso, conviene que tenga cobijo en estas memorias mías en forma de post que a estas alturas le da a uno por escribir, y en las que encuentro cada vez más sentido, todo sea dicho de paso.

 

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LO pienso y  digo siempre que termino alguno:  Un IronMan no, porque eso sí es para gente enferma :)) pero una Maratón si es una experiencia q recomiendo a todo aquel que pueda proponerse el reto al menos una vez en la vida. Yo el pasado finde semana corría mi 7ª MaratónA (ya, ya sé que mal escrita, pero a mi por el respeto que me produce la distancia, equiparable al de cualquier mujer, me gusta feminidad la misma, y por eso, como he dicho en alguna ocasión, me gusta llamarla “La Maratón”; quizás también, porque aquella ya lejana de Roma, me harté de leerla en todos sitios como la Maratona di Roma.

El caso es que llegaba con menos entreno que nunca (casi 8 meses renqueante de lesión), apenas 500 kilómetros (que lejos de aquellas tiradas mías de confianza, cuasi obsesivas de mis primeros Maratones preparados en específico), y que me llevaban a cumplimentar 1200-1400 kms- pero con las mismas ilusiones que el primero que corrí. No me gusta presumir de falta de entreno muy al contrario creo que mi principal virtud es el tesón q pongo en estos, pero este año en carrera, pero en lo que a carrera se refiere, acabamos de salir de una lesión desesperante creemos que en el sacroiliaco que nos tuvo impeditados hasta bien desde Mayo que hicimos aquel épico Lanzarote  y hasta bien entrado Diciembre … Cambiado todo; técnica de carrera, zapatillas, buscando con el Stryd cadencias que me permitieran apoyar menos, y buscar más equilibrio, sesiones de Biofeedback, trabajo específico de fuerza para aflorar partes ocultas de mi musculatura … en fin

Pero aún así el afán de mejorar siempre estaba ahí, y mi idea era machacar los 42k a ritmo medio de 5:15 con el timing que como siempre Javi (@jsolalo) me había mimosamente diseñado. No llevábamos plan específico tan solo el de calcar el Timing, sin más pretensión q saliera pero yo interiormente llevaba la esperanza de estar en torno a 3:45.

Hasta en una ocasión así, y jugando en casa,  el Team funciona a la perfección. Nos levantamos bien pronto, para  dejar a Susan la entrañable amiga americana de Elena, que de buena gana se hubiera quedado y partimos hacia la calle Ibiza donde buscamos sitios, para luego no tener que andar mucho; Elena tenia todo estudiado (como siempre) y pude disfrutar de ellos hasta en cuatro sitios distintos. Me gusta ver siempre sus caras entre mezcla de satisfacción, aburrimiento y asombro…

Ya en el mismo Parque de Retiro nos separamos, para ir buscando los cajones, y olvido embadurnarme en vaselina, en mi ritual de ungüento típico, por lo que me tocará buscar a Elena nada más salir y realizarlo en público…

Afloran las primeras lágrimas (si soy así de jilipuertas y me emocionan estos momentos algo tan simple como ver bajar un tío en Paracaidas, ya ves tu… pero creo que la explicación a esto es otra: la Maratón es fiesta, es como poder dar gracias de seguir teniendo vida para seguir corriendo…

Pistoletazo y toda la subida hacía Plaza Castilla la hice cumpliendo el plan, 5:15, 5:30 u con la idea principal de que Madrid era una Maraton donde había que llegar entero al 30. Localizo a Elena con las tres joyas, justo en Colón, y hago una mini-parada, en mi cita con la vaselina. Todo en orden.

Aunque el recorrido me era muy conocido lo había hecho en varios años bien la primera o la segunda parte ayudando y yendo a ver a compañeros y amigos, me sorprendió el ambientazo que reinaba en buena parte del recorrido. La bajada cómoda por Bravo Murillo, la casa de mis primas, de mi tío… Madrid es todo  recuerdos, de un tipo y de otro… La siempre emotiva despedida en el 14 de los de la Media y la mirada de aquella joven que chocándote las manos decía: – ¡ mucha fuerza a los de la maratón!

Cuando digo que la  Maratón es como la vida misma es por cosas así: con una simple mirada te haces amigo de alguien que no conoces, y de la forma más tonta a veces, “cuando mejor vas y mas sincera la crees” se deja ir y duele porque es algo en lo que, como la propia carrera, has puesto esfuerzos, esperanzas, tiempo de manera desinteresada… y sobre todo ilusiones  Lo vi a lo lejos y me tuve que frotar los ojos: estaba allí apostado en San Bernardo, enfrente de Registro de Ultimas Voluntades, quizás hasta era una señal: pero cuando algo  no sale no sale y aunque no me considero recoroso e iba en plenitud de facultades físicas y sobre todo mentales no me salió ese abrazo a un amigo, y quizás lejos de los seis minutos que finalmente se me fue la Maratón es lo único que me pueda reprochar a mí mismo en esa excelente mañana de Domingo.

Si en cambio lo hice, con otro, con el que igual de dolido SI me salió ese abrazo sincero… bastantes kilómetros después… no lo sé Espero algún día encontrar explicación a tanto en mi cabeza. No me creía ser capaz de albergar rencor, pero si debo serlo en parte, o quizás fuera -y lo digo más por calmar mi conciencia- por la mala leche que se me iba poniendo a medida que pasaba tanto kilómetro … Sea como fuere, continuamos por el excelente paso por GranVia, Callao y Sol, Mayor, a buen ritmo y con gran afluencia de gente, por la zona sin duda más bonita de la carrera.

Sabia, -porque así se lo había pedido- que Elena estaría en la Casa de Campo. (dime un sitio donde te gustaría SI o SI que estuviera -me dijo), y justo nada más pasar el “Angliru” que han puesto en la zona de Lago, nada mas verlos, es donde empezó mi debacle. Tuve un amago de recuperación en el espectacular ambiente que la gente de TriMad tenía montado en la puerta de su tienda, con un “espectacular” Rosendo pero apenas fue un espejismo en diez minutos seguía estando muerto. Ni la última despedida que le estaba dando al estadio de mis amores, el Calderón me hacia vivo…

Había que tirar del poco oficio que uno empieza a acumular y despejar la mente en toda la subida Atocha fijándote siempre en el que pasabas para poder seguir vivo. Llegados al principio de Castellana, mucho más ambiente, la gente más cercana pero el ritmo seguía mas invariable que un seiscientos de época rodando por la A6: costaba un monton meter kilómetros por debajo de 5:50 prácticamente imposible

Y mira que llevábamos previsto el bajón en el planning, que hasta el trainer (que ya me empieza a conocer demasiado bien) me había puesto de poder realizarlo incluso a 5:45/km, pero no era capaz de meter pasado ese Calderon, ningún Kilómetro por debajo de 5:55-6:10.

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Y así hasta que en el Km 37 mi querida Tomasa que ni en estos momentos acostumbra a  dejarme solo (y las veces que lo hace acostumbra a enviarme un angel), decidió enviarme otro en forma  de hermano “chiquitillo”, que yendo más atufado todavía que yo, iba con mucho más ritmo. A el le vino bien porque se sintió fuerte tirando de mi , y a mí de “diamantes” que diría el bueno de Pedro en una situación similar,  porque me hizo subir el ritmo considerablemente y acabar los últimos cuatro kilómetros a ritmo de 5:30… ¡ Increíble lo que es la cabeza ! (Bien es cierto que eran los mas favorables ya… )

Entramos juntos en meta, casi jugándonos el sprint :))) y como a los dos … ¡ nos parieron así de efusivos ! …  solo con la mirada y una foto nos quisimos decir todo …

Me hizo mucha ilusión volver a rememorar que fue con él, con el que comencé todo.

 

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Sorpresivamente fué el primer maratón que no he acabado como el anuncio típico y bien sorprendido estoy de ello: cero agujetas, hubiera podido trotar al día siguiente, cuando no he podido bajar ni dos escalones sin apoyar en mis anteriores: Javi dice que es la nueva musculatura que funciona, yo no sé si será la cadencia que hace menos impacto, la sesion de sauna y agua fría casi al terminar en el Gym o que el caso es que a 24 horas estaba como una rosa, con dolor muscular casi cero, y  eso no o he podido decir en ninguno de los séis anteriores.

 

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2/2 De los 142 kilogramos a los 42.195 motivos para seguir corriendo.

(Antes de empezar: Recomendado, cogerse bolsa de patatas o similar, y buena Coca Cola o Cerveza, a ser posible de tamaño superior a 33cl, para poder sobrellevar la lectura).

En mi entrada anterior..Os decía…os decía muchas cosas… casi todas, las referentes a la preparación han quedado desvirtuadas, quizás y a lo mejor en exceso, por ello el relato de mi marathon ahora lo  haré como una segunda parte, que complementa al anterior en vez, de un articulo nuevo. Nunca olvidéis, y lo he dicho alguna vez, que ni mucho menos es altruista esto, ni con compartirlo pretendo presumir, o hago acto de generosidad alguno, pues para mi, como el 90 % de lo que aquí publico, tiene un lado egocéntrico y egoísta que es, que todo que sea mi diario el día de mañana, y así poder verlo con perspectiva, haciendo algo, que si hubiera tenido que hacerlo para mi solo no lo hubiera hecho….

Eran las 6.30 el día en que iban a correr. Sin poder asomarse a la ventana de las habitación, y cerradas herméticamente, aún no sabían el frio que iban a tener, y si el día seria del todo soleado o no. Por lo que sino es por Elena, esa mujer a la que el menda le debe todo, hubiera ido en manga corta.. y hubiera cagado. Empezaba el primero buen consejo de la mañana. Igual que lo fue, el consejo de no arrancar la uña, doce horas antes de la Marathon, igual que lo fue, las recomendaciones en comida, igual que la idea de venir a Roma,…  Igual que lo ha sido TODO hasta la fecha. Asi que vaya por delante, mi admiración, eterna, en la ciudad eterna, a la mejor mujer del mundo. A la que permanece siempre impasible al ademán, a la que ayuda en todo, a la que siempre esta paciente en todo, a la paciencia personificada, y a la que tiene unos webos como el caballo del Victoriano, de la Piazza Venecia donde acabo la Maraton, por tanta fuerza de voluntad. Es la tercera vez que te lo digo, y creo que lo hago para ver si todavía es mas verdad de lo que ya es, pero SIN TI NADA DE ESTO SERIA POSIBLE. Pero eso es otro cantar…Pero quería dejarlo claro desde el principio… He dicho.

Deciamos, deciamos que….

Cogiamos el avión el Viernes 17, muy muy tempranito. En la retina, el video que me acababa de enviar mi amigo Jorge, referente a un padre que acaba ya no una Marathon, un Ironman (que suma al marathon, 180 kilómetros en bici y 3.800 metros a nado) con un hijo con esclerosis “colgado” en la espalda. Me emociona verlo, justo en la cabina del avión antes de partir, antes de hacernos apagar los móviles, y me conjuro para acordarme de ello, cuando lo este pasando peor, (si es que hay algún rato, que lo necesite, porque sinceramente, creo que no me va a hacer falta…  ¡Buff! que equivocado estaba.

En la llegada del Viernes, apenas tiempo de ir a la Feria del Corredor (a lo que venimos venimos) para recoger dorsales, y tomar un fallido plato de pasta, para cumplir la tradicion. Descanso para el Hotel, del madrugon.

El Sábado y como para aprovechar un poco el turismo que se supone que da el salir de casa al “extranjero” -que dicen por mi pueblo-, me niego a realizar otra cosa que no sea montar en autobús, siempre con el objetivo de visionar, desde arriba, y con las piernas cruzadas el recorrido que nos esperaba al día siguiente. Dicho y hecho. OpenTour al canto, y así pasamos, la casi totalidad del día Sábado esperando que entrara el ansiado Domingo. Son estos autobuses,  a falta de tiempo una buena manera de conocer la city.

Para ser del todo sincero, y como aquí no estamos para decir mentiras, no puedo: deciros que algunas de estas líneas algunas las tenía escritas y hablaban de un posible maratón duro, pero vamos, de ponerlo yo en plan duro, para que no hubiera parecido tan fácil, como yo a priori preveía. De hecho me decía a mi mismo, tendré que exagerarlo un poquito, para que parezca que no todo el mundo puede realizarlo, y parezca que en realidad es complicado, porque yo, a priori no lo veo tan difícil…. y además sino lo pongo yo difícil parecerá que le quito valor a lo logrado.. Bufff. que error, que error….Delete, Delete que tengo que empezar de nuevo.

En honor a la verdad, y sin pretender buscar una justificaciones, he decir que fue tan fácil la experiencia de superar los 35 kilómetros, cuando lo habíamos entrenado, que a fuer de ser sincero, pensé que esto iba a estar chupao… pero … ¡cuan equivocado estaba!

Nervios a flor de piel, las 24 horas antes, mosqueo con Elena incluidos (que aguante señor, que aguante!!!),… En fin la familia que quiere a uno tanto, que lo malcostumbran a que le perdonen todo. Pero lo cierto es que algo de tensión si tenia, y un montón de ganas de empezar a correr. Pero tampoco es que quisiera salir a hacerlo, dicotomías inexplicables, porque de hecho mi tío, hace media hora larga el día antes, y yo me niego.. Tension decíamos…

Preparativos previos.
Ya en el desayuno, uno atisbaba, que no todo iba a ser tan fácil. Allí, en el mismo hotel donde estábamos nosotros, había no menos de 25 personas, algunas mayores, que no era el primer ni el segundo marathon que corrían. Verlos en el desayuno y sus caras de cierta preocupación, de que “esto” le causaba respeto… Era curioso que todos mantenían la misma cara de escepticismo. Me empieza a “acojonar” el hecho de que esta gente, con tantos a sus espaldas, ande con esas caras de concentración.  Y aquí el menda, porque haya corrido dos días, vaya tan sueltito., con nervios, pero sueltito y confiado en si mismo… y en su tío “of course”, que para eso han entrenado juntos…. .:(

Creo que ese fue mi primer error: haberle perdido el miedo a la distancia, y pensar que lo iba a terminar mucho más fácil de lo que finalmente fue. Las experiencias negativas que me contaban gente que los habían terminados, las atribuía siempre a lo mismo: no han entrenado ni la mitad que yo…. Yo lo haré más fácil, no se si en menos tiempo, pero más fácil seguro.

Desayuno mis Crakers de Prima, conmigo traídos desde Madrid, (maniático que es uno: de hecho la pechuga de pavo Campofrio, no la traje porque no me dejo la doña, que sino), de heccho, quería que el desayuno fuera igual que el que venia haciendo todos estos meses en Madrid, y no quería dejar nada al libre albedrío, de un posible imponderable, a que me pudiera fallar.…. De hecho estuvo a punto de fallarme (y solo Dios sabe porque no paso), una uña, que se me clavo, al darme un fuerte golpe contra la cama descalzo, dejando sangrando y con dolor, la misma noche del Marathon, pero que inexplicablemente me dejo acabar la carrera, y solo me dolió una vez pasada la linea de meta… son de esas cosas que…dejan pensativo a uno… Pero no quiero ni pensar, que podria haberme quedado sin correr, o no terminar, por algo así….

Pues eso, consumidos mas de 6 litros de agua el día anterior, empachado de pasta, mañana tarde y noche, desayuno casi idéntico al de casa, y preparados las dos tiras de gel, y la pastilla de glucosa, y el bote para elaborar Flectomin…

Lujazo, el calentamiento en un sitio tan emblemático.

Pues nada Barrita de Isostar en el metro, y bajando hacia el Colisseo. Lujazo estirar antes de entrar en los cajones, “sujetando” el Colisseo, y allí entramos, cual Gladiadores a la arena, los 3 valientes, Elena, mi tío Jesus y servidor. Coincidimos en los instantes tensos, con un chaval de Barcelona,  que semanas atrás había corrido la Maraton de su ciudad…. y que a “hurtadillas” me cuenta luego Elena, que le da un consejo “Cuando te ataque el dolor, acuerdate que haces esto porque te gusta”. Grande. Le doy un besazo tremendo, en la seguridad de que llegara al 15 kilómetros, para nada esperandome mucho más de ella, (bastante ha realizado ya) y a fuerza de ser sincero, agobiado también, por el que pasará.. máxime cuando solo ella y yo sabemos que estamos aquí, a quien engañamos… y porque..etc… a ver como explico yo, si pasa algo… ¡bah! mejor no pensarlo. Veras como me viene el pensamiento en la carrera…veras como me viene en efecto, así seria…

Salida a la arena. Ave Caesar: Moriturus te saluta Cesar!!

Pistoletazo de salida. Muchisima gente, pasamos por el arco, casi cinco minutos mas tarde. Empieza a costar correr un montón. Hay mucha gente, y vamos andando prácticamente los dos primeros kilómetros, trotando un poquito, pero andando. Y veo que mi tío, se va a agobiar por lo “mucho” que estamos tardando en hacer el primer kilometro. Le digo que no se agobie, que lo recuperamos, en los restantes. Comenzamos zizagueantes, con continuos cambios de ritmo, intentando seguir al tío. Lo que en otra carrera me hubiera agobiado, aquí me hace crecerme, y aunque se que son malos los cambios, y más para mi, que debido a mi “habilidad” puedo acusarlo en algún tobillo, voy de subidon, siguiendo al “membri”, e intentando bajar el crono. Finalmente ponemos la media a 5.30 min/km, a ver cuanto podemos mantenerla….

Tengo motivos, para ir de subidon. Perfecto, de la uña no me acuerdo. No me molesta en absoluto. El empeine no me duele nada. El tobillo y la cintila que dio guerra la ultima semana tampoco. Creo que lo de pensar mas en la “uña” me ha hecho olvidarme de los posibles dolores potenciales. Tengo motivos mas que buenos para seguir contento. Han caído los pimeros 12, y a pesar del desgaste, y el buen ritmo llevado, no voy nada cansado. Han caído solos sin apenar darme cuenta.

La llegada al Vaticano, me pone la piel de gallina y se me sonrojan los ojos. He de sujetar la emoción me digo, que no conviene gastar mucho llorando, ¡que eres mu llorón coñe Rafa!.  En verdad es emocionante. A mayor abundamiento (que diría mi viejo profesor de latín), en las pantallas de la Plaza de San Pedro, están retransmitiendo la misa, y la imagen de Benedicto XVI haciendo la imposición de manos, se me queda grabada… hasta bromeo con mi tío y le digo: – mira, Jesus, hasta Misa vamos a oír y todo. Como es muy creyente hace una mueca, ya que no admite bromas con esto….

Antes, de nuevo, los sonidos de una puta ambulancia, me habían puesto en alerta, ¿no pasara nada verdad Ele? 😉 buff que cabeza más cabrona, puede llegar a tener uno….¡hemisferio izquierdo, hemisferio izquierdo, que le follen!!!

La cosa se empieza a complicar en el kilometro 28 pero recibo rápidamente un mensaje de Elena, que me anima, como el mejor pastillon de glucosa. El mensaje además de ponerme más a tono y centrado me ha hecho distrarer la atención sobre un tío que están metiendo en una ambulancia. Na, no se habrá preparado me digo.

A pesar de lo agreste del terreno, la parte mas fea de Roma, entrando por la incorporación de una autovia  de tres carriles en cuesta, con los coches allí parados y pitando, sigo bien, y el SMS me ha animado bastante… Me sigo diciendo que no hay dolor, que he bajado un pelin el ritmo, pero que lo bonito esta por llegar.

No se lo he reconocido a él, pero un palo psicológico, sufro, cuando nos pasa el globo de 4.15 (para los neófitos, son un par de señores, que van pasando con un globo colgando, en el que indican el tiempo que piensan hacer, son profesionales y lo suelen cumplir). Me desilusiono un poco, porque se que mi tío, quiere y puede entrar de sobra muy por debajo de ese tiempo y no va a poder ser. Le digo que tire detrás de ellos, que no me va a hacer falta, que llego pero que el entre con ellos. Me repite que hay que entrar juntos… Yo me hundo, porque quería que al menos el premio mío a él fuera, en forma de entrar por debajo de esas cuatro horas. El dirá que no, pero yo se positivamente que eso es así.

He de hacer la observación, que finalmente no se si adelantamos a estos pacemakers o no, en el ir y venir de los últimos kilómetros, el caso es que no logramos entrar por debajo de 4 horas, pero si al menos por debajo de 4.15 que marcaba aquel globo.

La carrera sigue avanzando. Recibo SMS literal, me quito el móvil para mirarlo: “21 en el autobús!!! No queda nada mi vida!!! Tq mi amor animo cielo!!!”: El SMS me hace mirar la carrera de otra forma, pero me iba a durar poco. Estabamos en el 31,5 y a punto de entrar en la “zona bonita”: “Si el recorrido en su totalidad es una obra maestra, lo que te espera a partir del kilómetro 35 es sencillamente bestial: Piazza del Popolo, Piazza di Spagna, Fontana Di Trevi y Piazza Venecia, para que desde ahí subir otra de vez de nuevo al Coliseo y finalizar”.

Eso que había leído, en un articulo me lo repetía a mi cabeza continuamente, en el animo de que aquí “empezaba lo bueno” y realmente que empezaba, pero lo bueno de verdad…

La foto soltada a la Feria donde soltaron los dorsales 24 horas antes, con todo lo negro que se ponía el asunto, no me hacia presagiar que la carrera, se fuera a poner así de cuesta arriba.

Venga Rafa, sufre un poco, vamos a subir el ritmo… se descuelga mi tío…. ¡Tocate las pelotas! sufre dice… Me lo volverá a repetir casi llegando a meta..

Unos kilometros mas deante, me reta a seguir con la broma, que le lanze el día anterior, de que en el kilometro 34, le iba a lanzar el hachazo: ¿Venga no era aquí donde me ibas a atacar? Me rio por no llorar! Aun asi, para que se crea que voy bien, hago el amago entre risas…

Peor rato del 35 al 39…

Me empiezo a derrumbar, es lo malo; pero lo bueno es que es que va a ser poco a poco. Como no tenia ningún dolor físico del que preocuparme, me empiezan a preocupar y agobiar verme las pulsaciones tan altas en toda la carrera (172 casi todo el tiempo), y empezar a ver a gente, tirada en la acera, en posición del “muerto” que nos enseñaron en los cursos de  buceo, y expulsando agua por la boca.. (me pone muy mal cuerpo el asunto). Me preocupa, también el hecho, de solo querer coger fruta en los avituallamientos para MORDERLA compulsivamente, y luego escupirla, y que en los avituallamientos de spongging (donde te daban una esponja humedecida en agua), solo la cogiera para estrujarla, nada más, como pretendiendo “escachar” algo/alguien…(son ganas de morder, de estrujar, pero sin animo de nada mas)

Todo eso va haciendo mella en mi y me va poniendo muy, muy mal cuerpo, y me vienen indicios de vomitar, que logro capear, distrayendo la cabeza, y viendo una bandera de España al fondo, a la que le grito, casi sin fuerzas: “Esa Española guapa!!!”. Se Rie.

El culmen del desanimo se produce, cuando llego al punto mas deseado del recorrido. Paso el 30 (el famoso muro), sin rechistar, el 31, y el 32, esperando llegar a la Piazza Navona, donde comienza el espectáculo visual, pero me hundo… me hundo al comprobar que no me produce la recompensa esperada, y que al revés, la cabrona de mi mente (la izquierda, eh, la izquierda siempre!!;)  me agobia con pensamientos del tipo: ¿que haces aquí? (había sido la advertencia mas general que me habían hecho todos los “consejeros” que tuve). En efecto, lo que iba a ser la imagen perfecta y bonita se va a convertir en el rato amargo, la vengativa de mi mente no soporta ver tanta gente en las terrazas con cerveza fresca, sentaditos y aplaudiendo al personal, que pasaba a escasos centímetros de ellos. Me hace maldecir todo y pensar que esto es una mierda y que igual de bonito es ver esto tan maravilloso en manga corta haciendo fotos y tomando un helado y no haciendo el jilipollas y sufriendo. Ni el recuerdo a la imagen de Elena, del ejemplo a los niños, a mi mismo, ni el intento de recuerdo del video de Jorge sobre el padre en el ironman, vienen a mi mente y solo me acuerdo ahora que escribo estas lineas. Intento cambiar de música, que en otras ocasiones me ha funcionado… ni con esas. Empezaba a agobiar todo….

Notaba que me estaba estancando en los kilómetros, y aunque no tenia ninguna duda, ya a estas alturas de acabarlo, si pensaba que podrían ser eternos y meterme en tardar 9 ó 10 minutos en hacer cada kilometro….. De hecho estuve a punto de decirle a mi tío, que me esperara en meta, que llegaría, pero que no sabia cuando.. No lo hago, por no desanimarlo a él, después de estar toda la carrera conmigo, no le puedo dar ese “premio” sin saber como iba a andar él de mente…

Llamarme exagerado, que lo soy, pero el efecto que mi vista le producen las calles estrechas cercanas a la Fontana, con un mar de gente “yendo y viniendo”, vagando por la calle, unos andando, otros mal pisando los jodidos adoquines, alguno descalzo, varios retirados llorando, un par de camillas a mitad de calle, otros andando, otros empezando a parar, otros estirando al margen de la acera, quizas ¿como paso previo al abandono? …Y si lo hago yo? Bah!! a “estos” les dices que llegaste, pero no te contabilizo bien el GPS, Elena ya esta mas que orgullosa de ti…  Venias a hacer media Rafa… !!!! Pero…¿Y mi tío?, ¿que huevos hago con él que lo llevo delante?…… Buffff.. que desasosiego, pasaba uno, poco menos que retirando tanto “cuerpo”, con la misma celeridad que  intentaba quitar estos pensamientos de la cabeza.

Esta era la vision, que lleve durante toda la carrera: Ese numero 12, era inconfundible. Observar a mi tio el de la Gorra, en constante atención, pendiente del sobrino… era un lujo.. 😉

Levanto la mirada. Sigo observando a mi tío al fondo camiseta 12 de la Carrera del Madrid-Atleti que corrimos en Noviembre…. (es mi imagen durante toda la carrera), inasequible al desanimo, y con fuerzas para ir gritandome, Ti Amo Raphael, Forza Tutti,, lo consigues, y bromas similares, que me hacen despertar de tanto pesimismo. A mi pregunta sobre si le queda algo de agua, me responde en negativo cruzando las manos. Me dice que me quite los cascos de una jodida vez. Pero esta vez le hago caso, y hago los dos últimos kilómetros, sin ellos, escuchando la ebullición de la calle. Ambientazo en general en todo el recorrido, pero aqui es un espectaculo ya. Con unas ganas locas, veo el Km.40 con avituallamiento. Bebo con autentico desmán, hasta se sorprende el tío que me la da y pienso que si me da flato ya llegare andando, pero me quiero beber el Tiber, pero yo solito….

Para mosqueo, que me hace venirme un pelin arriba (tampoco mucho eh), se me mosquea una alemana, (ó eso parecia por el exabrupto)…. porque he escupido a un lado, y por poco le doy: premio, ha sacado mi mala ostia, y la he mandado a la mierda.. Aprovecha Rafuky, aprovecha, que debe ser de lo poquito que te queda si hablamos de fuerza.

Vamos Rafa!! Vamos Rafa!!! (me creo Nadal en Roland Garros, ya que me lo grita una chica del publico, a imitaciones de los que me iba dando mi tío). Bromeo gritandole en la distancia: Vamos Jesus, que esto es como en la Entrega de la Virgen… que se nos va, que la carrera se nos acaba ya….Mira para atrás, y como sabe que queda la cuesta de subida al Coliseo, me debe ver mal, y me va animando de continuo, quedan 800 metros, venga coño “sufre un poco”, es la segunda vez que me lo dice, y  me juro a mi mismo que si me lo dice otra vez no se lo que hago con el… me lo cargo

Me va esperando, en realidad lo lleva haciendo toda la carrera, (lo disimula de puta madre),  me pide entrar a sprint, sprinto 3 ó 33 metros y medio,.. no puedo mas los suficiente para cogerlo y entrar abrazados en meta.

El contenido del Emocionado abrazo lo dejo para elrecuerdo y para mi intimidad, el sabe lo que es y la emoción me embarga cuando hablo de ello por el recuerdo en si y por su comportamiento impagable en la carrera

Guardare celosamente esas secretas palabras que para ti y para mi quedaran para siempre, como algo grande, muy grande, comparable con muy poquitas cosas.

Llego a la meta, y LA veo en la esquina primera, de las vallas que separan al personal, justo donde empezaba a estar el publico normal. Está ahí, es ella. Ella también lo ha conseguido. Ha llegado al final, a su final, se ha cogido su autobús, y esta ahí esperandome para darme un abrazo., Me derrumbo sin quererlo DOS veces después de terminar. No tengo brazos para abrazarla más fuerte. Esta es la primera. Ella lo sabe, y me da los dos abrazos necesarios, para sujetar a la mole que se cae… el nerviosismo me hace derrumbarme de nuevo una vez más, cuando desaparece mi tío a por su bolsa… Hay que sacar fuera tanto que llevábamos dentro.. Pero es bueno, es bueno llorar… y mas por algo tan, tan bonito y soñado. El lloro es emocion con abatimiento. Al menos eso creo.

Guiados por la perfecta organización, nos quitan el chip. Si la Fontana me impresiono… aquí el espectáculo a la llegada a Meta es dantesco (imagino que también dependerá, del enfoque con el que se mire, que sera proporcional al estado en que acabes): Filas de mantas térmicas como damnificados de una catástrofe el espectáculo (salvando las distancias) pero os juro que es tremendo. Recientes en la memoria, todavía las imágenes de recientes catástrofes, impresiona ver tanta manta térmica, si, si de esas que ponen en los accidentes de trafico. Por Dios que horror!! Hay que andar caminando con cuidado, para no ir pisando a la mucha gente que hay tirada en mitad de la calle….

Son enormes (aquí creo que ya son los nervios), las ganas que tengo de vomitar, pero las suplo dando bocados a una manzana que me acaban de dar. De hecho, hasta que no andamos un par de veces arriba abajo, no se me pasan. Observo que ha pasado ya 45 minutos, y me olvide de desconectar el pulsometro con la emoción. A pesar de todo es una barbaridad las pulsaciones  de media que marca (168 de media habiendo estado parado casi 45 min).

 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
No se llega a apreciar, pero fiaros: que en la                    inscripción pone mi nombre y  4:17:07
 
Muy contento, a pesar de todo y de la impresion de ponerme la “chisma” esa.. por Dios que repelus…

Subimos para arriba, otros dos kilómetros, mal andando, hasta el Hotel.. entre bromas, sobre la forma de andar, descalzo por toda Roma, fantaseamos sobre el homenaje que nos vamos a dar, y las Moretti que nos vamos a tomar. Ha merecido la pena sin duda. La próxima repetimos aquí? Londres?

Ha sido un día duro, bonito…..Es curioso anoche miedo a no dormir, hoy miedo a despertar. de nuevos esa extraña dicotomía: Si anoche no conciliaba el sueño por nervios responsabildades querenciosamente asumidas y demás, ahora el miedo es a dormirme y despertarme para tenerLA que correr de nuevo, es curioso las sensaciones que llega a producir la mente

Despues de esta experiencia ya no tengo dudas de porque corro. Después de todo esto, tengo cada vez mas claro, que quiero seguir corriendo cosas de estas que les llaman Maratones, me haré viejo corriendolas, si Dios quieres Jesus, siempre si Dios quiere.

Por que esto no es un deporte, es un estilo de vida, es un sentimiento, es emoción, dolor, sudor, lagrimas, alegrias, hermandad, amistad, compañerismo. Porque hoy, a pesar de haber pasado mas de 48 horas , apenas puedo andar, y ya estoy pensando en cual será mi proxima carrera. Porque cuando nos colgamos un dorsal,  ya nadie es ni del PSOE ni del PP, ni nacionalista ni extremista, ni ateo ni cristiano, ni del atleti ni del barsa ni del madrid,  NO, somos corredores, compartiendo un mismo espiritu. Y tampoco tengo dudas, porque me creo, engreído de mi, que con cosas como estas, como ponía el otro día el amigo Cristobal en boca de Máximo Décimo Meridio, el Gladiador por excelencia,
, “haciendo cosas como esta, tenemos nuestro eco en la eternidad”, al menos en la eternidad de cada uno… ;), esa que como los objetivos en la vida nos los fijamos todos, y son, o han de ser tan respetables en todos.

Correre más, sin duda. Creo que la próxima vez, la clave estará en no mirar a los lados, y seguir mi ritmo, sin mirar y pensar en nadie más que en mi. No se puede ser tan curioso, ni tan hipocondriaco cojones. No perder nunca respeto a la distancia, será otra de las consideraciones que tendré en cuenta, cuando vuelva a preparar algo similar. Y nunca creerme, que iba tan tan entrenado, porque a veces hay que pecar un poquito más de humilde, y no pensar que llevo los deberes tan bien hechos….A pesar de todo, creo que la experiencia y disciplina de entrenamiento. El haberme entregado totalmente a la disciplina casi diaria de correr, ha merecido la pena…

Empiezo a acumular muchas de estas contigo Jesus… seguro que seran muchas más….

Jesus 52 años contemplan a 39 . Pero, permitame usted decirle: el lujo ha sido el mío, tu que te empeñas CONSTANTEMENTE en decir que lo es tuyo por el hecho de poder hacer deporte con tus sobrinos . Sin ti, una experiencia tan en positivo nunca hubiera sido posible. Puestos a fanfarronear, no puedo decirte que hubiera llegado, tampoco que no. Pero lo que si puedo decirte a ciencia cierta, es que ni mucho menos con el gusto, el afecto, amor y cariño que para mi te has ganado para siempre. Hiciste que esos dos o tres últimos kilómetros, fueran de lo más llevadero, un camino de rosas, comparados con el infierno lento que podrían haber sido, y poderme fundir contigo en un abrazo a la llegada, que a lo mejor de otra forma no hubiera sido posible. Ala ricon, y lo voy a ir dejando, porque me empapo los ojos de lagrimas, tengo gente enfrente, que pudiera ver a todo un “Commander ” -que dirían mis amigos de las motos- llorar, y no quiero llegarte a la fibra que te lo haria hacer a ti también… Un abrazo Tio, creo que con el abrazo quedo todo dicho.

Y a todos vosotros, avidos lectores, amig@s (si cuando he llegado aqui, ha quedado alguno) como siempre las gracias. Por los ánimos recibidos, los mensajes enviados por todos, y por llegar hasta aquí leyendo, porque muchas veces aguantar este coñazo, tiene más merito que correr la propia Marathon.

Pdta: Ah! y correr no es de cobardes… cobarde es quien se rinde. 😉

MARATONA DI ROMA: Veni, vidi Vici. Ahora a por ¿cual?

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como este tenia, y tengo las piernas. Por Dios que dolor, ahí, ahí, en ese agujero mismito.
Solo en el proceso de activacion del chip, logré quedar por delante. Aqui SI te di el hachazo y pude contigo jajajajaa